Voy al mundo ahora,
a su tierra suave y verde,
al círculo de soledad
enmarañado en sol y luna.
Voy al descampado a hacerme suyo,
a hacerte mía sobre sus trágicas veredas,
de las ramas de los árboles voy a cosecharte,
arrancarte y morderte con la boca del deseo.
Voy hasta sus cumbres a robar trozos de viento
y descifrar tu sombra mientras duermes.
Entraré en sus aguas para rescatar virtudes confundidas con pecado.
Voy a todos lados en tu nombre y busco en todo sitio tu mirada.
Eres Dios y Diablo a un tiempo,
los mil presencias de un espejo roto;
a veces eres más que voz y estampa
y otras tantas, ni siquiera existes.
credit: Parhelio.